Una nueva droga en los raves de Europa… quizá la probaste hoy

El rave se extiende hasta que empieza a salir el Sol. Alguien saca un paquete, encuentra un rincón y sobre una mesa extiende una línea de cierto polvo misterioso. Es un polvo de color café con un olor extrañamente familiar. No es un olor propio de ese ambiente, sino de la infancia y de la casa de la abuela.

Este polvo proviene de una planta típica de las regiones tropicales de América, es totalmente legal y quizá lo hayas ingerido hace poco por vía oral: la planta se conoce como Theobroma cacao y el polvo es el chocolate.

Esta extraña idea apareció en el rave Lucid, en Berlín, donde cualquier cosa que no sea cacao, infusiones y platillos vegetarianos está prohibida – incluso el alcohol. Allá el cacao se encuentra en forma de bebida. Otro rave, el Morning Gloryville, también lo ofrece en forma de píldoras. Es más, el chocolatier belga Dominique Persoone llegó adesarrollar un dispositivo para aspirar el chocolate en 2007, para una fiesta con los Rolling Stones. Se estima que ha vendido unos 50 mil cacharros.

Dominique Persoone chocolate en polvo aspirador

Los defensores del uso del cacao dicen que es económico y sutil, pero perceptible. Ofrece una sensación de paz, placer y concentración. Pero obligadamente debe ser cacao crudo, no chocolate en polvo – el chocolate contiene manteca de cacao y azúcar, lo que disminuye sus principales activos a menos de un 10% de pureza.

¿Funciona? Ni toda la ciencia del mundo es capaz de explicar una sensación, explicar a detalle cómo es experimentar una cosa u otra. No hay otra forma más que experimentarlo. Pero existen motivos para desconfiar de esta “nueva” droga, y de que no es tan diferente al chocolate que prepara la abuela.

La magia del chocolate aún no está del todo clara. Además de la teobromina, su psicoactivo más popular, el chocolate también contiene triptófano, relacionado a la producción de una de las hormonas del placer, la serotonina – aunque la clara de huevo tiene diez veces más. Otra candidata es la feniletilamina – un compuesto que es liberado por el cerebro durante el clímax sexual – pero tiene un serio inconveniente al ser destruido por el estómago antes de que pueda alcanzar el cerebro (nunca se hicieron pruebas por la nariz). La teobromina en sí no puede hacer todo eso: hasta donde sabemos, es una versión más ligera de la cafeína, y químicamente semejante. Ha demostrado potencial en el tratamiento contra el asma y los problemas circulatorios, más no contra el aburrimiento.

El placer de comer chocolate probablemente tenga más que ver con que es delicioso: comer algo rico libera endorfina en la sangre, causando una sensación de calma y placer.

Al menos nadie moriría de sobredosis: una dosis mortal de chocolate puro equivale a que una persona que pesa 70 kg ingiera un total de 30 kg del producto (unas 90 barras grandes de chocolate). Eso sí, si vas a la fiesta lo mejor es que no lleves al perro, para ellos la teobromina puede ser letal en dosis más pequeñas.

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