Un selfie acaba con una estatua de 126 años

por Santi Araujo

Hay muchas bromas y mucho humor alrededor de los selfies, pero lo cierto es que hay ciertas cosas que hay que comenzarse a plantear en serio. Vivimos en una sociedad obsesionada con publicar en todo momento lo que está haciendo, a poder ser con la cámara frontal, una obsesión de poner “nuestra marca” en absolutamente todo.

En Portugal están completamente conmocionados, y una historia se está haciendo viral en todo el mundo, después de que una estatua de 126 años se haya hecho pedazos por culpa de una persona que se intentaba tomar un selfie con ella. Se trata de una estatua que representaba a Dom Sebastiao en su niñez, localizada en un pedestal en la estación de Rossio, en el centro de Lisboa.

Cómo acabaron con la estatua de Dom Sebastiao

Al parecer, una persona de 24 años de edad (es el único dato que conocemos) se subió al pedestal, cámara en mano, preparada para tomarse una fotografía. Desgraciadamente, se apoyó en la estatua, acabando en el suelo totalmente destrozada. Esa persona se enfrenta a una pena de hasta cinco años de cárcel, tras haber destruido una importante pieza del patrimonio portugués.

Tras haberla tirado al suelo, esta persona habría intentado escapar, pero las autoridades la consiguieron atrapar pocos minutos después. Un recordatorio de que debemos respetar este tipo de obras, ya que por culpa de una foto insignificante podemos acabar con siglos de historia.

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